Funciones del Consejo de Derechos Humanos

Dentro del sistema de las Naciones Unidas el Consejo de Derechos Humanos es el más alto órgano intergubernamental para derechos humanos. La Resolución 60/251 de la Asamblea General describe sus principales funciones, que incluyen "promover el respeto universal hacia la protección de todos los Derechos Humanos y libertades fundamentales para todos, sin distinción de ninguna clase y de modo justo e igual" (Artículo 2). En este trabajo colabora la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

Un Centro para el Diálogo

El Consejo es principalmente un punto de encuentro (Artículo 5.h) en donde pueden reunirse los diversos actores de la escena internacional para discutir, definir y perfeccionar los Derechos Humanos así como las medidas necesarias para asegurar su protección y promoción. Es un foro en que pueden discutirse cuestiones eludidas a los niveles nacional y regional, como el uso de aviones teledirigidos armados en operaciones militares, y temas con implicaciones transnacionales como los negocios multinacionales y los Derechos Humanos.                      

El Consejo de Derechos Humanos debe antes que nada asegurar el control y seguimiento de los Estados a efectos del mejoramiento duradero de los derechos humanos. Puede ayudar a los Estados Miembros a cumplir sus obligaciones (Artículo 5.d)  en términos de la protección y promoción de los derechos humanos a través del diálogo, fortalecimiento de su capacidad y asistencia técnica (Artículo 5.a).                                 

Las posibilidades de participación de ONGs en el Consejo impulsan notablemente el Diálogo. Una posibilidad para la participación formal de ONGs, además de la oportunidad de hacer declaraciones orales o escritas, es la organización y participación en eventos colaterales (también llamados eventos paralelos). Pueden volverse a discutir en profundidad asuntos que se discutieron durante las sesiones del Consejo, lo que permite a las ONGs expresarse con menos restricciones de tiempo. Los eventos que organicen las ONGs también pueden promover la cobertura informativa de su causa y el establecimiento de contactos con otras ONGs y con representantes de Estados.                       

Las Misiones Permanentes también pueden organizar eventos paralelos durante las sesiones del Consejo de Derechos Humanos a fin de movilizar actores hacia una causa o meta específica, o para buscar reacciones sobre una resolución.                    

Las ONGs pueden asimismo participar informalmente, lo cual se conoce como defensa mediante delegados que asisten al Consejo. En salones que no están en el Palacio de las Naciones también se realizan reuniones informales, con objeto de reforzar el diálogo entre actores.                         

Así pues, el Consejo proporciona un foro internacional en el cual los Estados (tanto miembros como observadores), las organizaciones internacionales y agencias especializadas en Derechos Humanos, y la sociedad civil, pueden compartir las mejores prácticas relacionadas con la promoción de los Derechos Humanos, y pueden formular sus preocupaciones.  

Un Centro para Toma de Decisiones

El Consejo de Derechos Humanos permite el desarrollo de conceptos y políticas. Tiene un papel normativo en la escena internacional: las resoluciones aprobadas se convertirán en directrices para los Estados Miembros, y proporcionarán orientaciones de política en términos de Derechos Humanos.                      

El Consejo de Derechos Humanos promueve debates en temas diversos, algunos más 'tradicionales' y otros 'nuevos', éstos así llamados porque  en el pasado rara vez se discutieron a nivel internacional. Por ejemplo, el tema de la situación de la mujer en el mundo está frecuentemente en la agenda, pero también se discuten temas nuevos como los derechos de LGBTI.                 

Las sesiones plenarias del Consejo (sitio en inglés), en donde los delegados abordarán las violaciones cometidas y harán recomendaciones, son la base del sistema de toma de decisiones del Consejo de Derechos Humanos.                

Las sesiones del Consejo fortalecen la promoción y protección de los Derechos Humanos en el mundo entero, notablemente mediante la emisión de recomendaciones (Artículo 3) dirigidas al reforzamiento de los Derechos Humanos. Estas resoluciones ayudan a preparar un inventario global de los Derechos Humanos y a suministrar asistencia técnica a los países.                

Las resoluciones y recomendaciones, una vez adoptadas, se transmiten a la Asamble General (Artículo 5.c). El Consejo de Seguridad, en casos de resoluciones delicadas o de un tema muy conflictivo, puede decidir tomar una violación discutida en el Consejo de Derechos Humanos e incluirla en su agenda. El Consejo de Derechos Humanos tiene jurisdicción para remitir un asunto a la Asamblea General, al Consejo de Seguridad o a otros Consejos y Comités de las Naciones Unidas. Por tanto el Consejo promueve la integración de los derechos humanos en todos los aspectos del trabajo de las Naciones Unidas y asegura una coordinación efectiva al interior del sistema de la ONU.                       

Sin embargo, las recomendaciones y resoluciones adoptadas por el Consejo de Derechos Humanos no son legalmente vinculantes. A pesar de la falta de obligación legal hacia estas decisiones los Estados están sujetos a la presión diplomática de la comunidad internacional en nombre del Consejo.

Un Centro para la Protección de Víctimas

El objetivo del Consejo de Derechos Humanos es también el de asegurar la protección de las víctimas de violaciones de derechos humanos.                          

Las resoluciones adoptadas durante las sesiones plenarias demuestran la voluntad de evitar violaciones. En especial, el Consejo se ha asignado una responsabilidad preventiva con relación a las violaciones de Derechos Humanos gracias a la Revisión Periódica Universal (Artículo 5.e), la cual otorga al Consejo el derecho de monitorear actividades internas de los países miembros. Se emiten muchas recomendaciones acerca de la  seguridad de los Defensores de Derechos Humanos y para la protección del espacio de la sociedad civil.                              

El Consejo de Derechos Humanos intenta abordar casos urgentes de violaciones de Derechos Humanos  (Artículo 5.f) gracias a procedimientos especiales y sus 'llamamientos urgentes', particularmente el mandato del Relator Especial sobre la situación de los Defensores de Derechos Humanos. El Consejo tiene también su propio mecanismo de quejas en casos de violaciones graves y sistemáticas.                     

Para las víctimas de violaciones están disponibles varios otros mecanismos internacionales de quejas, y hay también mecanismos regionales en algunos continentes.